Hablando en plata

Negociar: hablar para llegar a un acuerdo

pacto por la educaciónLa política es curiosa, y muestra cualidades humanas siendo fiel reflejo de las personas que la manejan. Hay una cuestión en particular que nos preocupa a todos, el pacto por la educación, que me gustaría comentar.

A todos los presidentes les gusta cambiar la ley de educación, a la vez que piden un pacto por su estabilidad. El PP en la última legislatura ofreció llegar a un acuerdo, pero cuando recibió la negativa a dialogar no dudó en aprobar su ley en solitario. El rechazo a dialogar del PSOE estaba justificado, pues para que exista una negociación real ambas partes tienen que tener una cuota semejante de poder, pues en caso contrario es como negociar con un padre estricto, si lo quieres bien y si no también. El lema del rodillo de la mayoría absoluta se hizo recurrente para echar en cara al PP su reforma.

Ahora la situación es bien distinta, y posiblemente sea el mejor momento para llegar a acuerdos de este tipo, pues ambas formaciones políticas se necesitan para aprobar esta reforma, y además pueden contar con un árbitro que les ayude. Sin embargo el PSOE se niega a cualquier diálogo con el PP, y eso sí que no lo puedo entender. ¿Cómo se puede hacer del diálogo tu bandera y a la vez excluir a quién no piensa igual que tú? Negociar a qué restaurante vamos entre forofos de una cadena de comida rápida, ni demuestra talante, ni habilidad alguna, más bien denota falta de altura intelectual máxime si te dedicas a ir vociferando que hay que llegar a un acuerdo. Eso por no hablar de que aquellos partidarios de un restaurante tradicional no estarían precisamente cómodos allí. Llegar a un acuerdo consiste por ejemplo en comer de raciones o tapas, o comer en un sitio y tomar el postre en otro, o comer en casa pidiendo comida para llevar…

No me cabe la menor duda de que el pacto es posible, pues no son tantas las diferencias entre ambos partidos, ni creo que ninguno de los dos modelos sea tan perfecto que no mejore con la aportación del otro. Al fin y al cabo qué es la selectividad sino una reválida. Los recortes en educación en el país, concretados en la reducción del sueldo de los maestros se han llevado a cabo tanto por Madrid como por Andalucía, y es que entre personas razonables, y más allá de los titulares de los telediarios, el presupuesto manda…

Sin duda el país necesita un acuerdo por la educación, la sanidad y la justicia, los tres pilares del Estado que socialistas, conservadores y liberales defienden como públicos, y al que sólo puede llegarse si se sientan a hablar. Acuerdos sólo entre socialistas, o sólo entre conservadores, sólo conseguirían una mayoría absoluta equivalente a la que tuvo el PP en su última reforma o a la del PSOE en la anterior, que sin duda está tan legitimada como condenada a una nueva reforma en cuanto cambie el viento el cola.

 

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