Hablando en plata

Informe expertos Reforma fiscal II. El IRPF, nuestra renta

Antes de entrar en el detalle, veamos las recomendaciones que vienen de organismos internacionales:

– Luchar contra «la economía informal y el trabajo no declarado»

– Aumentar los impuestos sobre la propiedad de vivienda, incluida la habitual, y bajar los que gravan su transmisión

La primera habría que escribirla en mayúsculas y ponerle lazos de colores, no dice “lucha contra el fraude”, que todo el mundo tiene asimilado a cosas raras SICAV, ricos y grandes empresas… sin oque se refiere a lo que mucha gente llama hobby, hacerle un favor a un amigo, sacarme un dinerillo… no voy a insistir, simplemente no olvides que quien gana menos de 700 euros al mes no paga IRPF, ni siquiera un poquito.

La segunda es un cambio de mentalidad, se trata de pasar de ver el mundo como un sitio en el que yo tengo derecho a…, a otro en el sabemos que todos los gastos públicos los pagan los ciudadanos, y que lo justo es distribuirlos de forma que pague más quien más tiene, y con esa óptica parece lógico pensar que la casa que tengas en propiedad (si la tienes) es un claro indicio de tu capacidad económica, por no hablar de que es una forma de incentivar los alquileres. Por contra, pensar en lo que paga de impuestos la transmisión de inmuebles marea: ganancia patrimonial en renta, la “plusvalía” municipal (IIVTNU), el IVA o transmisiones, actos jurídicos…

Las recomendaciones de los expertos podemos resumirlas, hablando en plata en:

– Hacerla más sencilla, de forma que todo el mundo sepa cuánto paga por el impuesto (no si me sale a devolver o no, sino cuanto he pagado en total en el año), y que supone eso en relación a lo que gana, para así saber si “pago mucho” o todo lo contrario.

Eliminar exenciones absurdas, como que no tribute como sueldo un seguro de salud privado pagado a un trabajo, cuando en España la sanidad es pública.

Eliminar la reducción de rendimientos de trabajo, pues no hay motivo alguno para establecerla (que no pueden defraudar no es un motivo, porque como dicen los expertos, aceptarlo equivale a aceptar que los demás defrauden).

– Establecer valores de referencia de los inmuebles, PUBLICOS y fácilmente consultables, en base a los cuales se calculen los impuestos (se acabó discutir y defraudar, sería un dato más cuando se adquiere un inmueble). Eliminar las deducciones para los dueños de los pisos alquilados, y que pasen a tributar como renta del ahorro, es decir, equiparar fiscalmente lo que ganas por invertir en inmuebles con lo que ganas con otros productos de inversión (acciones, depósitos…), lo que se conoce como tratamiento neutral de la inversión. También se quitaría la posibilidad de deducir los intereses en los alquileres. Y dos cuestiones más: la vivienda habitual pasaría a pagar impuesto (salvo para las rentas más bajas que vivan en pisos pequeños), y se quita el IVA en el alquiler de inmuebles (cocheras, locales…). Propuestas bastante razonables. En una segunda fase de reforma, se quitarían de la renta los inmuebles no alquilados (incluida la vivienda habitual) ya que la reforma (subida) del IBI ya supone pagar impuestos por tener un inmueble en propiedad y es absurdo (poco transparente) pagar dos veces por lo mismo.  Ahora bien, sólo espero que los políticos no se limiten a subir el IBI sin bajar la renta porque entonces dejaría de ser razonable.

– Eliminar la exención de 1500 euros sobre dividendos.

Eliminar los módulos… tan sencillo como eso, y tan complicado al mismo tiempo.

– Actualizar los importes de los mínimos personales y familiares, osea, lo que no paga impuesto por ser el mínimo vital, por tener hijos o familiares a cargo.

BAJAR LA TARIFA, claramente y sin vacilaciones, el tipo mínimo casi del 25% hay que bajarlo drásticamente, y que el máximo no supere el 50% pues ya pasa a ser confiscatorio (¿no te tocaría las narices que el Estado gane más que tú con tu trabajo?). Por su parte, las rentas del ahorro deberían pagar en torno al tipo mínimo de la tarifa general.

En resumen, un impuesto más claro y sencillo, que las cosas iguales paguen de la misma forma, que cada quien pague según lo que gana y que lo que se pague sea razonable, empezando en un tipo inferior al 25% y que no sea confiscatorio. Muy razonable, lástima que sean políticos los que al final aprueben la reforma.

Be Sociable, Share!

Get Adobe Flash player