Hablando en plata

Ayudas a empresas o zancadillas

subvenciones a empresasImagina que para ayudar a nuestro hijo compráramos al profesor para que le aprobase con un 3. La intención es buena, sin duda, pero el resultado es que el niño nunca aprenderá.

Los políticos en España, en ambos lados del círculo parlamentario, se empeñan en comprar al profesor para ayudar a sus pequeños… Se aprueban subvenciones absurdas, que no ayudan a las empresas a ser mejores, sino todo lo contrario. Veamos las que más llegan a mis oídos:

Autónomos que se dan de alta pensando que pagarán 50 euros de por vida a la seguridad, y con el primer recibo descubren que son 85, a los 6 meses ven que sube a 185 y finalmente llegará a 300. Está todo escrito, pero no sale en la tele, así que veo planes de empresa que suponen que la seguridad social no va a subir, que va a ser eternamente 50 euros. De 600 euros al año a 3.600 no es un fallo pequeñito.

– Subvenciones a la contratación. Me han llegado a decir que ganan dinero al contratar a una persona… pero es uno o dos años, y ¿luego? ¿Lo despedimos? Además no se contrata a la persona más cualificada para el puesto sino a quien trae el “cheque” bajo el brazo. Cruzan los dedos y que salga bien.

– Contratos para la formación. Mi favorito, así no se paga seguros sociales…. o eso creen. Claro que no puedes mantener a los trabajadores que sean buenos, hay que echarlos para formar a otros…Tampoco puedes contratar a cualquier, tiene que caber en el traje  que requiere el contrato.

En resumen se bajan los costes TEMPORALMENTE, y se contrata a personas por motivos que no son la buena marcha del negocio. Pero sobre todo, se hace un daño irreparable a la economía. Me refiero a que quienes se benefician de esas subvenciones tienen a tirar los precios, menoscabando los ingresos de la competencia que, bien ve reducidas sus ventas o se ve obligada a bajar también sus precios, una competencia que también paga autónomos, también tiene personal, pero que no recibe ayuda alguna, que lleva tiempo en el mercado y ha mantenido los puestos de trabajo… Lo malo es ¿qué pasa cuando las empresas subvencionadas dejan de recibir sus fondos? Normalmente al subir los costes despiertan de su sueño, descubren sus ineficiencias y en la mayoría de las ocasiones se ven abocadas al cierre, sobre todo porque a su lado acaban de abrir una nueva tienda que paga sólo 50 euros de autónomos, con un cheque por contratar al dependiente y dos elefantes rosas en la puerta.

Así que otorgando subvenciones se consiguen malacostumbrar a los nuevos empresarios, reducciones ficticias de costes que pueden incidir en precios, dañar a las empresas que han sobrevivido hasta hoy y que no se benefician de ellas, … Sería mejor si se quitasen trabas burocráticas, se bajaran costes laborales a todas las empresas, se mejoren las comunicaciones, la información…

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2 pensamientos en “Ayudas a empresas o zancadillas

  1. misael

    Es lo que tiene vivir en un estado intervencionista. Primero quita a los administrados su dinero, a través de los impuestos, y luego se dedica al limosneo para aparecer como el estado que nos procura el bienestar.

    Es el modelo de estado que se han dado ellos, la raza política, y que hemos consentido nosotros, con la excusa de los servicios públicos básicos. Pero eso sí, no nos cuentan que lo que nos cuesta el estado de las autonomías.

    ¿ Qué tal si en vez de la voracidad recaudatoria, el estado bajase los impuestos y dejara que actue la ley natural del merito y valor, que domina todo por encima de hemiciclos parlamentarios de chanchullos políticos ?

    La super acumulación de deuda del estado español es una buena muestra de lo que hablamos. Gastar y gastar, que ya pagará el pueblo y sino que nos hagan una quita a la griega, pero ¡ que no pare la fiesta !

    1. Angel María García García Autor de la entrada

      Bien dicho Misael, y me alegra leerte de nuevo.


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