Hablando en plata

Ahorrar costes no siempre es óptimizar

La reducción de costes ha sido una constante en la gestión de empresa, y sin duda es algo que jamás se perderá de vista. Sin embargo, en demasiadas ocasiones las empresas se ciegan y convierte la reducción de costes en un objetivo en sí mismo, sin ampliar la vista a las consecuencias que estas reducciones tienen en las demás facetas del negocio.

Cuando una empresa tiene varios almacenes, o directamente vende mercancía de otras, es habitual que en un único pedido haya que incluir artículos que provengan de varios sitios, pongamos dos. Existen dos posibilidades, realizar un envío desde cada sitio al cliente, o unificarlos primero para que el cliente reciba un único paquete. El análisis de costes es sencillo, dos envíos mejor que tres, no por el costes del transporte que puede ser el mismo, sino por el coste de reexpedición. Perfecto… pero ¿qué prefiere el cliente? ¿le da igual?

Veamos el caso de dondeporte y yo mismo. Realicé mi pedido, calculé el plazo que me indicaban y recibí la primera parte del pedido el lunes por la mañana. Tanto por mail como en el primer paquete se incluía aviso de que faltaba un paquete (bien hecho). Desde ese momento, el sentimiento es que el segundo transportista se retrasa, puesto que el primero ya ha llegado. Cuando acaba el lunes y no llega, te queda una sensación de frustración. Las instrucciones piden que montes el producto antes de 24 horas porque después no se hacen cargo de desperfectos… pero montar medio pedido es digamos…complicado. El martes, último día del plazo teórico de entrega, lo pasas con la confianza de haber contratado con un proveedor español, de calidad… hasta que acaba el día y el paquete no ha llegado. Consigues el número de pedido (error no haberlo dado desde el principio), y el miércoles llamas en este caso a DHL España. Muy corteses piden disculpas porque han tenido un exceso de carga, como el overbooking… y ya sabemos la imagen que eso da a DHL, ahorremos insultos. Te facilitan contacto con DHL Granada, otra llamadita y te aseguran que llega por la tarde de 4 a 8. Nueva cancelación de citas para poder recibir el paquete, esperas… y a las 18.15, cuando ya has perdido la tarde esperando, te llaman diciendo que no van a ir, es imposible. Flexibilizas la entrega hasta la hora que sea… da igual, hoy no van. Bien, mañana. ¿A qué hora? No se para qué preguntan, empiezas a sugerir ¿a las 8?, no puede ser, ¿a las 9…? tampoco, no antes de las 10. ¿Pero a las 10 aquí? No, no, a las 10 llegan al almacén, cargan…. OK y ¿cuál es la última hora de la mañana? Espere que llamo… De 11 a 12 se lo entregan. El cabreo ya es monumental, y se hubiera reducido si en lugar de preguntar simplemente hubieran dicho desde el principio que se entrega a esa hora y que no había otra… Evidentemente DHL es una pésima agencia de transporte, pero ¿y dondeporte? Se le informa de todo, y toman nota para pasarlo al departamento de logística… Ahhh, pues gracias, yo también tomo nota para pasarlo al departamento de compras, que anota en rojo y en negrita no volver a comprar nada en dondeporte. Luego nos preguntamos por qué Amazon crece tanto.

¿Realmente ha sido bueno ahorrar en el envío? Veamos, se habrán ahorrado no más de un 1% en un buen pedido de un cliente que compra online al menos 3 veces al año en tiendas de deporte como la suya… no hay que ser economista pero ya que lo soy os aseguro que les ha salido bastante caro.

Be Sociable, Share!

4 pensamientos en “Ahorrar costes no siempre es óptimizar

  1. misael

    Consumidor al poder !!

    Como se echa de menos el derecho a decidir, el famoso pro-choice, en las administraciones públicas, en sanidad, en la enseñanza y hasta incluso en tv, la cual es toda, prácticamente, la misma bazofia.

    El problema de la superempresas, como Amazon, es que a este paso conquistarán el mundo. Habrá dos tipos de trabajadores, los que fabrican y los que trabajan para Amazon directa o indirectamente. El resto de personas a vivir de los cuatro chavos de paguita del estado.

    El otro día, en el bar, me topo con un funcionario de enseñanza. Resulta que comenta que en Febrero estuvo 7 horas de espera en urgencias. Se quejó, y recibió una carta diciéndole que el motivo había sido que se habían “priorizado” otros pacientes antes que a él, dada su gravedad. El, por su parte, decía no quedar contento con la misiva, que iba a poner una queja, porque las tardes las tiene libres. Oliéndome de la patita que cojea, yo intenté aclararle, que la comunidad autónoma en que vivimos, es una de las más endeudadas, que Expaña, o lo que queda de ella, porque debe 1.9 billones de euros, entre deuda pública y privada, y que los recortes en sanidad, a estas alturas, son evidentes. Pero a eso a él no pareció importarle mucho. Se trataba de reclamar un derecho, aunque ese derecho implicara más deuda pública, porque a él que le dejen de monsergas y le den los derechos que le corresponden.

    1. Angel María García García Autor de la entrada

      Qué fácil es pedir, que fácil alinearse con quien pide cosas que todos queremos, pero…amigo, a la hora de pagar la cuenta qué difícil es sacar la cartera. Es lo malo del sistema público, no vemos la relación, seguro que hablando con él también se hubiera quejado de los muchísimos impuestos que paga él y lo poco que pagan los ricos (dícese de cualquier persona que no sea yo, independientemente de lo que gane ese yo)

      1. misael

        Hay que denunciar a todos esos odiadores que están todo el día con el tole-tole de los ricos. Incitan al odio contra las personas. Es una especie de ricofobia. ¿ Pero qué digo ? Si eso ha existido toda la vida y tiene un nombre muy clásico E·N·V·I·D·I·A


Get Adobe Flash player