Hablando en plata

4 días por defunción… polémicas sin sentido

Ayer un directivo de la patronal, experto en meter la pata, soltó unas desafortunadas palabras en el mundo en el que vivimos. Utilizó un ejemplo macabro, para poner de manifiesto que en España se disfrutan de muchos más días de permiso que en el resto de países europeos. Lo malo como suele ocurrir en España, es que ya llevo dos días escuchando idioteces en la radio y en la tele, sobre si son pocos o muchos 4 días para superar el duelo por un familiar… Francamente eso depende de cada persona, de la misma forma que habrá quien prefiera ir a trabajar inmediatamente para superarlo más rápidamente, porque cada persona debería ser libre de dirigir su vida como quiera y no como dicte la norma de turno, en este caso el Estatuto de los Trabajadores.

El circo que se ha montado, que puede costarle el puesto al directivo de la patronal, sirve de nuevo para alimentar esa absurda lucha de clases entre empresarios y trabajadores que no tiene sentido alguno. No se trata de ver si 4 son muchos o pocos días para un duelo, o 7 para un matrimonio o … da igual, el tema importante que hay que discutir y que no se va a tratar es doble:

a) Cuánta libertad tiene un trabajador para abandonar su puesto de trabajo sin perderlo

b) Quién asume el coste de esos días de permiso

Con estas cosas claras se podría mejorar la vida de todos. Por ejemplo se podría atribuir al trabajador el DERECHO a decidir sobre 15 de sus días de vacaciones, una gran noticia para quienes defienden que el duelo es un derecho y que 4 días son incluso pocos, una gran noticia para la patronal que verá como no tiene que asumir el coste de las circunstancias personales de sus trabajadores. Claro que eso sería aplicar la lógica y no la demagogia, no hay ogros ni villanos en ninguno de los dos lados,… supongo que seguiremos viendo el circo.

Be Sociable, Share!
Etiquetado en: , ,

4 pensamientos en “4 días por defunción… polémicas sin sentido

  1. misael

    Ángel,

    ¿ Qué tal ? ¿ Preparado por ahí para el cambio estival ? 😉

    Un gran ‘estadista’, que fue presidente y todo, acuñó aquello de derechos y libertades. Los derechos y “obligaciones”, de toda la vida, son cosa del pasado. Pero, como tú dices, ¿ y esto quien lo paga ? En tiempos de bonanza el empresario ha podido asumir el coste de los trabajadores con todos sus derechos. En la empresa pública el coste lo asume el estado, así que ahí no hay problema 😉 porque se aumentan impuestos o deuda y asunto arreglado.

    Los costes laborales son un escollo en la contratación. Una gestión óptima del gasto público podría llevar a reducir gastos sociales y ello a rebajar cotizaciones sociales y esto fomentaría la contratación. Pero, parece que esto no convenza, no por falta de lógica, sino porque hay muchos agarrados a derechos pasados, inasumibles ahora mismo.

    Saludos

    1. Angel María García García Autor de la entrada

      Hola Misael, quiero destacar que no se trata de que ahora las cosas estén mal, se trata de ser un poco lógicos. No se trata de que si el ciclo es bueno se pueden asumir más días de permiso y si es malo se pueden asumir menos, sino de cómo se organiza el mercado de trabajo independientemente del beneficio de la empresa o las circunstancias personales del trabajador. Por alguna extraña razón cuando se habla de estas cosas siempre se piensa en grandes empresas, que como ganan tanto pues tienen la obligación de asumir todos los costes que se nos ocurra (basada en la envidia y la idea de que se aprovechan de los pobres trabajadores), mientras que yo pienso en un pequeño negocio con uno o dos empleados, que ya me contarás qué hace cuando se pide un permiso su único cocinero por ejemplo. Por supuesto creo que el cocinero debe tener todo el derecho del mundo a tener vida personal, y no seré yo quien diga cuándo días debe descansar una persona cuando tiene un hijo, se casa, por un duelo… pero ¿en base a qué cargamos el coste a la empresa? Las empresas no tienen ninguna culpa que expiar, no tienen que hacer penitencia, no entiendo por qué son siempre el malo de la película.

  2. Misael

    Ángel,

    Pues claro que tienen las empresas culpas que expiar: las culpas derivadas de la reivindicación continua de los lobbies sindicales que va calando en la sociedad y hace parecer a todos los empresarios como los descendientes del señorito de kunta kinte.

    El problema es el “estado de cosas que nos hemos dado”, me encanta este eufemismo. Pues sí, que la Constitución otorgue tanto poder a los sindicatos, que otorgue tanta importancia a la negociación colectiva SECTORIAL y que el sindicalismo se haya convertido en un oligopolio de ugt y ccoo por aquello de sindicatos más representativos, traen todos estos lodos y cenagales.
    Porque cómo tú bien dices, ¿ qué tiene que ver una industria panificadora con una panadería de barrio siendo las dos del mismo sector ? Pues absolutamente nada. ¿ Y que tienen que ver los bares de playa, en época de apogeo, con los bares de pueblo. NADA.

    Pero lo que sí es seguro que a los lobbies sindicales les interesa muy mucho poder controlar desde “Madrit” cualquier relación contractual vía convenio colectivo. Es necesaria una reforma sindical y una reforma en la negociación colectiva. Eso se tenía que haber hecho hace años. Pero es como la ley de huelga, que siendo preconstitucional, y con el yuyu que da todo lo preconstitucional, aquí no ponen el grito en el cielo. Nadie, ningún gobierno, y menos Rajoy que ninguno, se atreve a meter mano a todo lo relacionado con los lobbies del trabajo. Y así vamos. Si lo que hay que hacer no se hace, entonces ¿ qué pasará ? Pasará pues lo que tenemos encima.

    Saludos y muy agradecido que comentes conmigo.

    1. Angel María García García Autor de la entrada

      Quiero pensar que poco a poco, con blogs como el mío, la gente empezará a ver que eso de que “el empresario siempre gana, tiene la sartén por el mango” y por tanto hay que sobreproteger al estúpido trabajador incapaz de decidir porque se vería avocado a la esclavitud no son afirmaciones serias. Hay que defender al trabajador de los abusos, como el legalizado por la izquierda de este país del “autónomo dependiente”, que elimina absolutamente todos los derechos de los trabajadores al convertirlos en autónomos; hay que tener mano muy dura (cárcel) para esos mal llamados empresarios que hacen a sus trabajadores firmar una nómina y pagarles la mitad, o echar horas extras sin pagarlas, o pagar categorías inferiores… Y para ello los sindicatos deben seguir existiendo, financiados por los propios trabajadores, y prestándoles los servicios que hoy les niegan.


Get Adobe Flash player